Así es, sólo un sábado. El día que vale oro para los teatromancios. Han de saber ustedes, queridos lectores, que es ese día cuando podemos correr porque estamos todos o casi todos. Además es el día en que podemos alargar un poco el ensayo para dar notas y esas cosas. Pues ahora nada más nos queda uno, porque el estreno está a la vuelta de la esquina.
Lo bueno es que el pasado sábado nos fue muy bien. La obra corrió bastante bien, salieron intenciones nuevas, cuajaron algunos tonos, entraron bien varios gags que no estaban afinados. Al parecer una buena parte del éxito del sábado provino de que los actores se inspiraron con sus ropajes nuevos. Al parecer el hábito sí hace al monje y ayuda mucho al actor para redondear su personaje.
La siempre eficiente Bety nos entregó el vestuario y el día y la hora en que acordó, lo cual le agradecemos mucho. Trajes grises de carabiniere para Omar y Narchi, como guiño de la idea original del autor de ambientar su obra en España, por eso usamos un traje de guardia civil en lugar de usar azules de carabiniere italiano. Un traje psicodélico para la buena Lety, otro muy recatado para Alondra. También llegó la sotana del padre Etienne. Todo ello coadyuvó a que los actores se compenetraran mejor con su personaje.
Además, tomamos muchas fotos que servirán para la publicidad y que pronto podrán ver en nuestra página de Facebook y en este blog. Total, un día redondo que nos pone aún más cerca de nuestro objetivo. Vayan apartando su lugar.
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