Empezó una tarde lluviosa en que yo llegaba a mi ensayo en un sospechoso salón-sala de la Del Valle. Me recibieron varios individuos que comentaban la necesidad de conseguir un preciado preparado llamado base. Aparentemente, sería necesario cubrirnos con él el rostro para cumplir la misión. Subimos a un automóvil que no describiré aquí por cuestiones de seguridad, y zarpamos a afamada tienda de estos enseres en la Colonia Roma. Al llegar, bajé yo del auto en tanto que los demás consideraban aparcarlo en un lugar más lejano y menos sospechoso. El chico que atendía me recibió amablemente, me sentó frente al espejo, y prendió esa luz que me cegó al principio. Poco a poco me di cuenta de que no me interrogaría: simplemente iluminaba mi imagen en el espejo para probarme la "base alabastro", acertando a la primera mi color que, ya ha sido dicho en numerosas ocasiones, parece adquirido asoleándome en una funeraria (Iván dixit). Tras contemplarme prolongadamente, asalté los aparadores comprando lápiz, polvo translúcido, quesitos (para maquillar, no venden botanas) y demás. Mientras tanto, Montes comía vorazmente pasas cubiertas de chocolate, Iván cotizaba bigotes para Montes y Juan admiraba su cabellera en el espejo iluminado. Esa noche, no ocurrió mucho más.
Días más tarde... ayer para ser claros, se nos pidió en el Teatro Santa Fé que ensayásemos con todo lo que estuviera terminado de escenografía, vestuario (Betty aún arreglará mi traje de guerrero interestelar... aunque Juan Carlos diga que es de pañal espacial), y maquillaje. ¡Oh, deleite negado a los que no pisan así el escenario! Mirarse al espejo y salir a lucir tu personaje como se debe ver, como debe hablar, como debe moverse. ¡Gracias, Thalía y Melpómene, por este placer! Desde luego que los ensayos técnicos son aburridos, ¡pero cuánto mejores son cuando uno prueba así tantas cosas! ¡Cuando siente la luz sobre su rostro afilado con lápiz de doble color!
Sólo hacen falta ya para que yo cumpla mi parte en esta misión, dos elementos. Habré de buscarlos, pero sería de utilidad tu ayuda. Debemos conseguirme unos pantalones de montar grises o negros y unas botas de montar negras. Corre la voz entre tus informantes. Por lo demás... he de actuar como si nada hubiese ocurrido.
Necesidad
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A veces me preocupa dedicarle tan poco tiempo a la poesía. Siento que me
traiciono a mí mismo, que sucumbo al miedo y a la mediocridad. Cuando pasa
un tiem...
Hace 2 días

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