viernes 22 de enero de 2010

Sábado talachero

Pues sí, a volver a ensuciarnos las manoplas para acabar todos los elementosde producción que usaremos en nuestra puesta. El sábado pasado nos juntamos a la una (los que llegamos a la hora que quedamos, porque no voy a balconear a los que no) y pusimos manos a la obra.
Como abajo había una sabrosa fiesta del casero de Etienne (donde curiosamente consideran que las interpretaciones de reconocidos tenores y algunas zarzuelas animan harto los reventones) y era mucha monserga mover las cosas a la azotea, decidimos trabajar dentro del departamento, arriesgándonos a que si ensuciábamos mucho, la delicada damita del director nos rompiera la maceta al ver mancillado su hogar. Omarcito me acompañó a comprar las cosas y a darle, que es mole de olla.
Etienne y Omar se dieron a la tarea de seguir pintando y texturizando nuestra mampara giratoria. Pedazos de grabados antiguos y partituras musicales se fusionaron con los tonos dorados y azul rey-eléctricoso para engalanar nuestro disposivo. Yo me puse a arreglar la larga pipa de Yamil con la siempre efectiva técnica del papel maché. También pinté la muleta de Juanito de un color más maderoso y menos coquetón.
Cuando llegó Calepino le puse de nuevo su maltrecho molde de yeso, lo encinté con masking y junto con Zohar y Emiliano cubrimos su tosca pata con periódico y pegamento. Ya agarró más cuerpo.
Mientras, llegó Yamil con su encantadora novia y se pusieron a darle... Ya después nos ayudaron. Yamil se arriesgó a sufrir una extirpación de sus apéndices masculinos al dejar una fina capa de azul en el inmaculado piso de Liliana. Optó por usar unos cubre zapatos de bolsa que lo hacían parecer Nick Riviera, pero por suerte pudo dejar limpio casi todo el piso. Itzel, una de mis colaboradoras, nos acompañó a ver el ensayo y también nos echó una buena mano en el trabajo, venga desde aquí un reconocimiento público por su paciencia.
Ya para el final del ensayo llegó la estimada Bety y se realizó la prueba de vestuario, que va quedando harto lindo. Bueno, el de Montes parece uniforme de café de chinos. Pero si algún día necesita ser doble de Jackie Chan ya está listo. Liliana se asemeja a Peter Pan en su visita a la década de los 70´s, digamos "Hair en la tierra de nunca jamás". Y ¿qué creen? A Zohar todavía no le cierra el vestido, pero ya mandamos pedir otros dos rollos de tela.
Ya falta menos. En la semana llevé el oficio del teatro y le dejé tela a una simpática señorita que nos hará unos monitos necesarios para una de las escenas. Y en eso andamos. Tan tan.

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