sábado 28 de noviembre de 2009

De otro modo lo mismo

Los teatromancios volvemos a encontrar una racha en la que resulta difícil estar todos juntos para ensayar. El resto de nuestros compromisos conspira en contra de esa necesaria y urgente sintonía de fuerzas y de tiempos. El estreno está a la vuelta y eso, creo, que nos inspira a todos, pero hace falta aún mucho trabajo de afinación y balanceo para dejar la puesta en escena lo más cerca posible de lo que la hemos imaginado desde el principio. Qué gran reto es materializar un teatro digno de una tradición verbal de excelsa calidad y digno de las miradas que no se conforman con medianos trabajos, que esperamos sean las de nuestro público. En fin, más de lo que siempre les compartimos: nuestro afán de que la meta que está y ha estado detrás de tantos obstáculos haga que todo valga la pena y retribuya un montaje que por las mejores razones sea memorable. Ya veremos. ¿Ustedes cómo andan?

viernes 27 de noviembre de 2009

Los otros montajes

Supongo que, quienes leen Teatromancia, tienen pocos modos de enterarse de dónde más pueden ver el trabajo de sus actores favoritos. No, no los de Bollywood, sino nosotros, los teatromancios. Así que, por si las flies, he aquí el qué están haciendo los que están haciendo. Y los que no, también.
Juanito, alias Don Alonso alias Calepino, canta con un conjunto llamado Bajo Fondo y conformado por los famosos hermanos Morán (David y Samuel) los jueves por la noche en un café de la plaza de Tlalpan.
Zohar, alias Zo alias Beatriz, hace el papel de madre por medio de un títere en el montaje de El Vestido de Títeres de la Esquina en matinés de fin de semana en Centro Cultural del Bosque.
Julia, alias Leonor alias Jules, itinera por el país en el montaje cabaretoso Odisea Burbrujas, con su compañía Desas-Tres.
Montes, alias Don Pedro alias Alejandro alias el osito, actúa potentemente en Arte de Yazmina Reza dirigido por Laura González en el Centro Cultural el Foco, antes Foro de la Comedia, los martes y domingos por la noche.
Iván, alias Moscatel alias "¡ya no seas naco, Iván!", monta su próxima pastorela preparatoril tras su último éxito con una extraña obra de día de muertos.
Yamil, alias su servilleta alias Don Juan, se contenta con hace actuación de voz en discos para enseñanza de lengua inglesa.
Etienne, alias "El Dire", prepara su estación de radio por internet preparatoriana.
Emiliano, alias el Ovolácteo alias Don Diego, recorre el mundo concursando con su flautita y probando su alto nivel.
Omar, alias Don Luis alias "escóndanle el pollo rostizado", nos invitará pronto, espero, a sus exámenes de teatro en la UNAM.
Y a Liliana... a Liliana le vale....!!!!

Jueves loco...

Curioso ensayo el del jueves...

"Caldo de pollo para el corazón", jajaja, por parte de un inesperado paternal y comprensivo director que, también inesperadamente y pese a todo, me recibe con un abrazo cargado de calidez y apoyo...

Whiski para Yamil e Iván, quienes en un arrebato de jotería intentan marcar a los personajes femeninos que me acompañan en la obra... hasta ser reprimidos por el director.

Lágrimas, desde lo más profundo, al decir un verso, inevitables, instantáneas, súbitas... caritas de consternación de cuatro hombres mirándome, todos diciendo mi pie, poerque todos son Inés, todos son Leonor, y yo al borde de la esquizofrenia no sé a quién responder...

El jueves: Cita tempranera en el sur para ver un cuarto (descartadísimo); ensayo más al sur de 10:00 a 2:00 con Marionetas de la Esquina; correr al centro para dar dos funciones de Galileo, a las 3:30 y las 4:30; regresar corriendo al sur para ensayar con los Teatromancios (ya no hay tiempo de ver otro cuarto, el ensayo es --era-- a las 5:30, no una hora después); correr en la noche (oh, qué fría noche) al centro de Tlalpan (más al sur, surísisismo) para un concierto de trova; correr en la madrugada a casa (norte, muuuyyy al norte de dónde estaba); llegar a casa y a las 2:30am preparar todo para el trajín del día siguiente... y yo que parece que no estoy, que no me hallo, que no soy, por ahora.

Lo mejor del jueves es saber que desde hace 12 años hago teatro y cada día descubro algo más por aprender, algo más que descubrir de mí haciendo y siendo teatro, y que todos los días la vida me muestra el camino, mi camino, el único posible, la única luz del mundo, el que persigo para no volverme loca...

martes 24 de noviembre de 2009

Un Calepino en proceso

Miren que pose. Listo para la foto de contraportada de la novela que lo catapultará a la fama... la cual no ha escrito porque está muy ocupado, y vive hasta la Villa, y su mami no le plancha, y se le juntó el trabajo... y etc, etc. Pero pese a todo Juanito me hizo un pequeño espacio en su apretada agenda para que le hiciera el molde de yeso de donde, espero, sacaré sus toscas medidas para hacerle su yeso quita-pon.


Y cuando digo "espero" es porque el malvado yeso no secó en todas las horas que le dimos, y salió bastante guango. Ojalá pueda recuperarse con algunas mañas (el yeso, pues sabemos que Calepino es caso perdido).


Mientras, dejo estas imágenes para las cuatro o cinco fánseses que esperaban ansiosas ver las velludas piernas de nuestro Rafa Acosta de petatiux. Sexy, ¿no? Miren esa actitud de perdonavidas. Aprecien esa posura de gorila reposando la bananera cena. ¡De nada chicas!

Ivan.

sábado 21 de noviembre de 2009

Los vestidos

Decía el maestro José Luis Ibáñez que lo primero que un actor quiere saber es qué se va a poner para la escena. Eso, en realidad y con todo lo que respeto al maestro, me parece relativo, pero ciertamente dice más de lo que dice. El actor quiere saber cómo se ve su personaje, en qué transformarse, quién será él en la primera y definitoria opinión que de él o ella tenga el público. Quiere pensar cómo pensará quien use una u otra prenda. Quiere entrar en la ficción, lucir, lucirse. Cuando un actor ve el diseño de su vestuario, en este caso en dibujos de Etienne, siente cómo le caen los veintes, y se emociona. ¿Qué no sentiremos cuando nos den nuestro vestuario, nos lo pongamos, nos veamos al espejo y ensayemos con él? La paulatina configuración de la magia. La transformación. No en vano dicen que el actor no se viste, se convierte en alguien más. Ponerse un sombrero (¡ay, Dios, olvidé ir a comprar y pedir que planchen el mío!) no sólo cubre la cabeza, sino que cambia la actitud. Y miren que en No hay burlas nuestros personajes no son tan distintos de nosotros mismos.
La verdad, yo me identifico mucho con mi vestuario. Excepto por los pantalones. Esos me dan pudor. Pero va a estar padre de todas maneras. Hoy enviamos el pedido de las telas para dárselas a Beatriz… chan chan chan cháaan.

Yamil

Arranca la madereada... y la metalizada

Así es, asiduos lectores. Después de una ardua búsqueda hemos encontrado a nuestros hacedores de artículos escenográficos. Después de llegar a nuestro acuerdo con Bety, sólo queda que Yamil le entregue la tela necesaria para empezar. Luego, viene el trasto escenográfico de atrás; el cual, indicó nuestro director, debe desobedecer todas las leyes naturales, especialmente la de la gravedad, al ser un marco giratorio, sin apoyo en el suelo, que a su vez sostenga un cubo de madera que se deslice suavemente por el mismo. Finalmente el cubo debe sostener el peso (bruto) de Juan y el peso neto (y más avispado) del que escribe.

¿Quién sería el artífice de tan inconcebible prodigio? Pues al parecer será un compañero de Zohar (me preocupaba que fuera amigo y recomendado de Zo, pero como a lo mejor está en una situación igual a la nuestra, es decir, es una buena persona que tuvo la mala suerte) que, según consta en la plática gastronómica con él sostenida, entendió bien el concepto y hará magia con nuestros escasos recursos (la metalizada compañía me ha obligado a poner cara de personaje de Charles Dickens a todas las personas que les pido un presupuesto. Tanto estudiar...)

Hoy veo al posible mueblero que nos hará, finalmente, el sillón que me pesigue en mis pesadillas. ¿Creerán ustedes que Juan no lo consiguió? Parece imposible, pero así fue. Empezamos en $12,000 y ya vamos en $4,000. Cuando lleguemos a $200 y que el carpintero ponga la madera, empezamos.

Saludos

Ivan

viernes 20 de noviembre de 2009

Buenas nuevas...

Informes de la semana:
Reunión con el departamento de producción y relaciones públicas con el realizador de escenografía: la comida esutvo medianera, al compañero Iván le cayó pesada y le dio dolor estomacal el resto de la noche; yo derramé un chai latte té verde caliente mediano sobre su auto, bueno, casi casi pierdo su cuasi-amistad; buscamos depa y no obtuvimos muchos resultados (pero le agradezco muchísimo que se haya ofrecido a ayudarme, mucho); el presupuesto final se entrega el sábado, el realizador es un chico serio, profesional, se nota que sabe del tema y ademàs es rete buena onda (ya me ha perdonado dos puñaladas por la espalada).
Un buen ensayo: sí, es cierto, no existe el nivel de concentración adecuado, empero, ganamos en organicidad, espontaneidad y matices que colman de significado y contenido a la forma.
Reagendamos y se nos pidio encarecidamente: no volver a comprometer (ni siquiera con funciones) los ensayos que nos quedan en sábado... bueno, hallaremos el modo y hallaremos el tiempo.
Junta del consejo directivo para armar o hablar, al menos, del siguiente proyecto, lo cual me llena de gozo, júbilo y felicidad porque poco a poco voy sintiendo más a la Teatromancia y lo voy concibiendo como algo mío (un proyecto personal que va dando sus primeros frutos, involucrada con él desde su génesis) y ya toma forma y ya vislumbra otro montaje y ya crece y es teatro!!!!

jueves 19 de noviembre de 2009

La concentración

Durante la crisis de lainfluenza, Julia dijo que nuestro ensayo no iba a salir bien, porque estaban prohibidas las concentraciones. El chiste, aunque era más propio de Yamil que de nuestra cabaretera de carril izquierdo revelaba un problema de toda compañia de teatro. ¿Dónde está la atención de un actor durante una función? ¿Está en encontrar su luz? ¿en el público? ¿en recordar el texto? Ya Diderot hablaba de "La paradoja del comediante", de la importancia de mantener las emociones vivas al mismo tiempo que el actor es capaz de atender a las cuestiones técnicas. Pero el problema es todavía más complejo. Una de las habilidades que hemos estado desarrollando dentro de la nuestra Teatromancia tiene que ver con eso. Buscar que el personaje se mantenga vivo, que aquello que le suceda le suceda realmente porque hayamos logrado que el actor esté presente en escena y no, como le pasa al famoso Felipito, que esté concentrado en estar concentrado, y por eso, olvídese de su circunstancia inmediata. Ya nos dirán ustedes, querido público mexicano, si lo hemos logrado.

Etienne




sábado 14 de noviembre de 2009

El departamento de producción sigue informando

Autorizado el presupuesto para el vestuario, optamos por poner en manos de Bety nuestra línea primavera-verano y que ella nos haga los atuendos más difíciles. Nos pareció justo el precio y amplias las recomendaciones de Julia. Gracias a la inconmensurable generosidad del padre de Yamil parece que tendremos telas suficientes y gratuitas.

Mandados a hacer dos presupuestos de sillón, he recibido uno que no suena nada mal, sobretodo porque el hombre en cuestión se ha mostrado formal, solícito y sobretodo atento a nuestras necesidades de acotar gastos. Claro, falta ver si Juanito ya lo consiguió gratis en Dorothy Gainor... aunque ya pasaron dos semanas de que me quitó el número, ofreciéndose estoicamente a llamar a la encargada, de invitarla a comer (eso después de que le indicamos que no sería correcto pedirle que ella invitara la comida, por mucho que Juanito sea teatrero y se vista como lavacoches y ella tenga un trabajo de verdad) y convencerla de lo mucho que le conviene darnos un sillón o, por lo menos, decirnos quién los fabrica. Pero como hace tres días me dijo que perdió el número, y que no lo encontraba en la página de la zapatería, (antes de eso no encontraba a Etienne para que le dijera que de dónde lo sacó) pues con todo eso supongo que ya tiene en su casa el mentado sillón y ya no necesitamos el presupuesto que conseguí, lástima.

Ahora espero que no olvide la cita que tenemos a las dos para que le enyese la pata y le haga su bonito yeso quita-pon. Claro, con lo confiable que es, no temo ni un ápice. Aunque como no contesta el celular... el cual nunca carga... y que no sabe usar...

Ivan

Ya estamos a medias

Etienne ya me da para mis medias. De su propio peculio me patrocinó unas coquetas piernotecas que habrán de aderezar las nuestras en escena. Dicen por ahí, al parecer en son de coto, que las mías son de pingües muslos, o para decirlo más acá para la banda, que tienen espesor de patitas de flamenco, pues con todo ya verán cuán espectaculares lucirán con tan refinados aditamentos. Y las de Julia…mmm, no es por dárselas a desear, pero hasta va caer al dedillo que en enero haga un frío de la… Ya estamos, pues, cobrando forma, como personajes, digo. Yo creo que les gustará el concepto, y mientras Etienne nos compre guardarropa, pa mí que cualquier concepto es el mejor. Yo sé que se estarán preguntando: "¿y me puedo echar un muslito, Mufasa?". Zohar

Granizo en jueves

Una vez más escarnecido, ultrajado en mi moral, apedreado en mi tejado por empacho administrativo, por lenta digestión de gestiones. Me cayó granizo de la nube de desesperación del dire fajardín que se impacienta porque no materializamos sus proyectos rápido y bien, porque no convencemos a las zapaterías de que nos donen sillones, ni a las mueblerías de que nos donen miriñaques, ni a los pingüinos emperador de que abandonen la Antártida y se vengan a Acapulco. Tiene razón. Superando lo que parece imposible es como se logran los grandes proyectos. Y el nuestro es grande: en ideales, en ambiciones estéticas, en ilusiones de transformar, aunque no necesariamente en eficiencia. Iván retuvo seis meses el contacto del dichoso sillón, yo lo extravié durante tres semanas y no pude rastrearlo en internet (Fajardo lo hizo en dos segundos). Por fin hablé, y ahora a esperar la respuesta de los invitados. Qué le vamos a hacer, ya lo dijo Álvaro de Campos: “el mundo es para los que nacieron para conquistarlo, no para los que sueñan que pueden conquistarlo, aunque tengan razón”. No hay que olvidar que tenemos razón, aunque no sepamos conquistar el mundo. Los teatromancios seguimos en ruta, medio distraídos a veces, medio pasmarotes en otras, medio a punto de caernos por la borda, pero saldrá, ya verán que saldrá…

Lo que nos espera el día de hoy

Misterio de los misterios. Hace un buen rato que no tenemos reparto completo, y el famoso gran finale del tercer acto nada que puede concretarse. El plan de hoy es el recuerdo. Como llevamos mucho tiempo enfrascados en la tercera jornada, mucho me temo que hayamos desmembrado por completo lo avanzado en los episodios anteriores. Por lo tanto, los reunidos teatromancios hoy haremos un repaso de toda la obra. Esperamos, con suerte, poder correr dos o incluso tres veces. Si por ahí de la tercera pasada, vemos que no todo está perdido, podremos alegrarnos... y rezarle a la virgen de los vientos para que el trazo completo de "No hay burlas" quede listo de hoy en ocho. Deseadnos suerte

jueves 12 de noviembre de 2009

El lenguaje corporal

El lenguaje corporal es tal vez uno de mis cocos, pero también una de las partes lindas de la actuación. El reto está en crearle a tu personaje una corporalidad singular, que puede parecerse a la tuya, pero que sea la de él o ella. Una corporalidad que lo distinga sin hacerlo una caricatura, que sea elocuente y diga cosas de él, que se pueda mantener en todas las emociones por las que pasa el personaje en la obra. Es bonito de No hay burlas que muchos de sus personajes son “dinámicos”, es decir, algo en ellos cambia entre el momento en que el telón se levanta y el momento en que cae. Lo difícil para mí con Juan ha sido que su corporalidad siga mostrando al mismo personaje, que se vuelva él mismo transformado, y no un personaje nuevo o, como me ocurre a veces, uno cada vez más parecido a mí. Aunque claro, le he puesto muchas (tal vez demasiadas) cosas de mí. El otro problema, señalado éste por mi director en un ensayo hace poco, es que se me va a farsa. Juan acomoda su cuerpo de una manera que parece frecuentemente absurda y parece que eso me jalara a convertirlo en una caricatura de Juan y a alejarlo de su versión humana. Así que estos son mis retos ahora. Ya no me preocupa gran cosa el texto. Ahora quiero que Don Juan: sea uno sólo, tenga un rango amplio de emociones y, sobre todo, que sea creíble. Veremos de a cómo nos toca. Saluditos.
Yamil

viernes 6 de noviembre de 2009

Tanto estudiar...

En esta profesión hay que hacerle de todo, aprender de todo, arrimarle... no, a todo no, porque luego Yamil se apunta. Lo que quiero decir es que en este negocio (figura retórica, ni se emocionen) hay que aprender muchas cosas que no nos imaginábamos que haríamos, en pos de resolver esas diversas cuestiones que salen de la puesta en escena.
Por ejemplo, resulta que en una de las escenas, por azares del destino, don Alonso (alias el Calepino de Potrero) se rompe una pierna. Y Etienne quiere que ande enyesado durante el tercer acto. Y entonces al carismático encargado de producción se le vienen a la mente unas cuantas mentadas... digo, unas cuantas dudas de cómo realizar tal prodigio. ¿Unas vendas amarradas al momento sobre la pata y ya? Al fin, con la luz esponja... No, hemos abusado del teatro paupérrimo. ¿Algún aparato ortopédico olvidado en el ropero de Zohar, el cual nunca usó, a pesar de las indicaciones del médico, lo que provocó su actual estado de grácil caminado de pato espinado, el que le impide caminar en línea recta cuando se pone tacones? No, no. Aunque ayude a la estética sin tiempo y cuasi surrealista de las pinturas del loco amigo de Etienne, es preferible no optar por el aparato ortópedico, ya que cualquier aparato en las manos primitivo-pleistocénicas de Juan es un peligro. Mmmm...
Tal vez lo adecuado sea enyesarle la pata a Juanito, primero poniendo una capa de papel higiénico para no hacerle una tratamiento depilatorio en el proceso. Luego, dejar secar y cortar en dos con un cúter. Ya sacando las dos mitades, ponerle algo en las orillas para que no suelte polvillo ni se deshaga. Por dentro le ponemos tela para que se amolde bien al actor y, al mismo tiempo, le dé más unidad a la pieza. Terminamos por poner unas cintas de velcro blanco a las partes para hacerla quita-pon. Hasta ahora me parece buena idea, pero no sé cuánto dure, tal vez convenga hacer toda la pieza de papel maché para que aguante toda la temporada de 500 representaciones (ojalá).
Pues sí, cosas que uno aprende a hacer (o a regarla) en este trabajo. Son los momentos como éste, cuando me visto de mezclilla vieja y playera mientras pinto o clavo, en que me pregunto... si yo fui a la universidad y me titulé (con mención honorífica, aunque no venga al caso), ¡¿cómo acabé de chalán?! Vueltas que da la vida.

¿Qué más hacemos los teatromancios?

Amigos, los queremos invitar a que visiten nuestra página en "feisbuc" para que estén al tanto de lo que acontece en los ensayos de la recta final de nuestro primer proyecto como compañía independiente (que pronto verá la luz...), así como de los ajustes y últimos detalles del proceso que tan amigablemente han seguido por este portal.
Ustedes, cómplices nuestros, nos han acompañado desde la génesis de este "nuestro primer hijo", por ello, quiero compartirles parte del trabajo que desempeñan los integrantes de Teatromancia en otras de las compañías en las que también ponen toda su pasión haciendo teatro:

Julia Arnaut es integrante de la compañía DesasTRES Cabaret, (junto con Luz Elena Aranda y Ariela Cordero) y próximamente presentará el espectáculo "Odisea Burbrujas".

Sinopsis: En el principio de los tiempos, los dioses creadores del mundo se equivocaron en los elementos que debían utilizar y se creó la humanidad tal cual la conocemos. Sólo tres personas conocen el antídoto para revertirlo todo. Ellas son sobrevivientes de la inquisición, de la primera y segunda guerra mundial, del holocausto, de la revolución rusa, del feminismo, de la guerra fría, del FOBAPROA, la gripe aviar, del chupacabras y de la influenza A1/NH1. Han esperado este momento preciso en la historia de la humanidad para realizar su conjuro. Al fin el mundo será como tiene que ser. ¿Viviremos felices para siempre?

Zohar Salgado presenta "El Vestido o de la incapacidad de decir no" en el teatro El Galeón, con la compañía Marionetas de la Esquina, todos los sábados y domingos de noviembre a la 1:00.

Sinopsis: ¿Te imaginas qué pasaría en tu vida si un día se te perdiera la palabra NO? A Ana le pasó, y en esta historia podrás ver todo lo que batalló buscándola. El vestido es un momento en la vida preadolescente de Ana, y de la relación con su mamá, mujer que apenas tiene tiempo para ser madre. Edad recomendada: 7 años en adelante.
Costo $ 70.00 (Descuentos a estudiantes, maestros e Inapam).

Ojalá se animen a conocer nuestro trabajo actoral dentro de otras compañías.