Buen día estimados amantes del buen decir. Continuamos con nuestras sabrosas disertaciones sobre el uso amplio del idioma español.
EUFEMISMO: Según la RAE:
Eufemismo.
(Del lat. euphemismus, y este del gr. εὐφημισμός).
1. m. Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.
Digamos pues que es la figura retórica de la diplomacia. Reduce el impacto de lo que se quiere expresar en aras de la buena convivencia.
Un ejemplo. “Ese profesor está
cañón”. Por supuesto la frase no hace referencia a que el profesor apeste a pólvora, ni que dispare balas de cinco kilos. Hace, más bien, referencia a su cualidad de macho cabrío de gran tamaño, ya sea por ser muy buen maestro o porque deja mucha tarea. Los jóvenes son muy afectos a los eufemismos, pues salvan de situaciones incómodas como podría serlo el que su madre les lave la boca con petróleo.
Las formas eufemísticas son valiosas herramientas para mantener una sana convivencia en un grupo social determinado, veamos.
Decir “Yamil es cuidadoso de su peso” es una buena manera de describirlo sin tener que hacer una larga perorata como “
Inche Yamil, (nótese el fino eufemismo, Inche) se la pasa contando pasitas y cacahuates con una calculadora en la mano, haciendo sus
mamarrachadas (eufemismo) de contar calorías. Exagera, no está tan gordo, nomás se le nota un poco la
nalga del juicio” (eufemismo inverso, no es sutil, pero es mejor que decirle panzón). ¿Queda claro?
Otro ejemplo. “Etienne es poco atlético”. Eufemismo muy elegante y sutil. Hace innecesario decir “No
manches, (eufemismo) Etienne está ñango. Si baja muy rápido las escaleras le duelen hasta los
huesos (otro eufemismo)” ¿Ven? Las bondades del eufemismo hacen que mi querido y loado coordinador no me castigue haciendome calificar cientos de exámenes anuales (eso lo hizo su avanzado alzheimer).
Por último, decir “Juan Carlos tiene una voz potente” es un eufemismo muy propio que sustituye a la frase “El
punzo cortante (eufemismo muy avanzado) de Juan es bien
Mamerto (eufemismo); todas sus
brillantes ideas (eufemismo sarcástico) las tiene que andar echando a berridos. Además le hacen falta
salpicaderas” (eufemismo que sólo se entiende si has hablado con Juan Carlos mientras come cacahuates o te has sentado en la primera fila en su clase)
Por hoy terminamos, ojalá les sirva en el uso cotidiano esta figura y así puedan reconocer el valor de frases de uso común como:
“Los
pingües muslos de Zohar” que sustituye a “Parece que se para de manos”
“Liliana es un poco
brusca” que sustituye a “¡Ay nanita, si se
enjabona (eufemismo) si me rompe la
maceta!” (otro eufemismo)
“Omar come pollo con avidez” que sustituye a “
Che (eufemismo) chaparrito, parece que lo traían amarrado, traga como troglodita”.
Hasta la próxima.