viernes 13 de febrero de 2009

Un día en la vidad de Teatromancia

Ensayo de sábado en la nueva casa...

En la imagen: Iván Herrera (Moscatel) y Liliana Paredes (Inés)
Fotografía: Omar Esquinca

Posted by Picasa

¡Hubo acción entre las chicas!

El jueves pasado tocó ensayo a los tres caballeros y la cosa ha estado muy bien. Pero eso ya lo sabía el respetable público mexicano. Lo que no sabía usted, querido lector, es que el martes cité en casa y a solas a dos de los tres bombones que engalanan nuestra Teatromancia: Zohar y Julia. (Al otro bombón lo cito todas las noches, pero generalmente no ensayamos.)
Primera noticia, el ensayo disipó toda duda que hubiera tenido sobre la integración de Julia a nuestra compañía. Hicimos trabajo de mesa sobre (una mesa, (perdón, no pude resistir la mala broma)) dos escenas del primer acto, y el avance fue extraordinario. Para Zohar, debió haber sido tranquilizante poder definir su esquizofrénica personalidad. No sé por qué, pero no parece gustarle ensayar a protagonista y antagonista al mismo tiempo. Julia inició las lecturas con cautela... La cautela le duró poco y eso que por primera vez no hubo alcohol en la sesión. Después de pocas, ya estaba completamente absorta en el tono de la compañia. Fue propositiva, dinámica y sobre todo, muy divertida.
Al finalizar la sesión, tuvimos un breve epílogo con videos de Youtube con los que la niña nueva, tuvo a bien torturarnos durante quince buenos minutos. Les dejo, en homenaje, un ejemplo:



sábado 7 de febrero de 2009

Dos y contando


Llevamos dos ensayos trazando... ¡Ya se siente como teatro! La estamos pasando fenomenal y encontrando muchas cosas. Además, en honor de Moscatel, hoy bebimos Moscatel. Les dejo en foto una muestra de mi prodigioso talento actoral pa que se den un quemón. Ésta es mi cara de filósofo profundo.

viernes 6 de febrero de 2009

Habemus Leonorem


María Magdalena en el Desierto,
José de Ribera 1641

Julia tenía una reunión de trabajo de la que pudo salir sólo tiempo después de que había acabado nuestro ensayo. Para cuando llegó a casa de Yamil, Juan se había ido, y los tres caballeros que quedábamos al corro de unos pedazos de chicharrón, ya traíamos a cuestas botella y media de un tinto al que, dice Iván, se le perciben ciertas notas de chocolate. Lo primero que hizo al llegar fue rechazar nuestro amable ofrecimiento de una copa (mala señal). Pero, en su defensa, alegó que en condiciones normales, le parecía grata la idea de ensayar bajo la luz de las viandas y el vino.
La entrevista fue muy breve y al punto: Nosotros somos teatromancia, y ¿tú quien eres?
Lo bueno es que no salió corriendo del lugar cuando vio la facha de albañil dominguero que traía Ivan, tampoco pareció molestarle mi peinado de llevo todo un día de la tostada y lo único que quiero es caer dormido en menos de una hora.
Supimos que es compañera nuestra de la Facultad. Aún mejor, salió del Colegio de Literatura Dramática y Teatro hace un par de años y desde entonces se ha mantenido en activo. Nos contó que hace cabaret, que canta y que programa un teatro revistero hermoso cerca de San Ildefonso. Yo pienso que, acostumbrada al Teatro Chou, puede aportar mucho en cuanto a ritmo y timing a nuestra puesta en escena. Lo más importante, nos cayó bien y estoy convencido de que al elegir reparto, el raport de una primera entrevista determina cómo será el resto del viaje.
Ahora hay una Leonor en nuestro barco, y gracias a eso, Zohar podrá dejar a un lado su doble personalidad y concentrarse en Beatriz, que buena falta le hacía. Además, otra fémina en Teatromancia, la dejará más tranquila. Al menos habrá un refugio donde pueda ocultarse de las constantes mareas de testosterona que abaten continuamente nuestras tertulias.
El próximo sábado ensayamos con ella por primera vez. ¡Suerte matador! y oficialmente será nuestro segundo día de trazo. Mucho que hacer de aquí a mañana.