jueves 19 de noviembre de 2009

La concentración

Durante la crisis de lainfluenza, Julia dijo que nuestro ensayo no iba a salir bien, porque estaban prohibidas las concentraciones. El chiste, aunque era más propio de Yamil que de nuestra cabaretera de carril izquierdo revelaba un problema de toda compañia de teatro. ¿Dónde está la atención de un actor durante una función? ¿Está en encontrar su luz? ¿en el público? ¿en recordar el texto? Ya Diderot hablaba de "La paradoja del comediante", de la importancia de mantener las emociones vivas al mismo tiempo que el actor es capaz de atender a las cuestiones técnicas. Pero el problema es todavía más complejo. Una de las habilidades que hemos estado desarrollando dentro de la nuestra Teatromancia tiene que ver con eso. Buscar que el personaje se mantenga vivo, que aquello que le suceda le suceda realmente porque hayamos logrado que el actor esté presente en escena y no, como le pasa al famoso Felipito, que esté concentrado en estar concentrado, y por eso, olvídese de su circunstancia inmediata. Ya nos dirán ustedes, querido público mexicano, si lo hemos logrado.

Etienne




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