jueves 12 de noviembre de 2009

El lenguaje corporal

El lenguaje corporal es tal vez uno de mis cocos, pero también una de las partes lindas de la actuación. El reto está en crearle a tu personaje una corporalidad singular, que puede parecerse a la tuya, pero que sea la de él o ella. Una corporalidad que lo distinga sin hacerlo una caricatura, que sea elocuente y diga cosas de él, que se pueda mantener en todas las emociones por las que pasa el personaje en la obra. Es bonito de No hay burlas que muchos de sus personajes son “dinámicos”, es decir, algo en ellos cambia entre el momento en que el telón se levanta y el momento en que cae. Lo difícil para mí con Juan ha sido que su corporalidad siga mostrando al mismo personaje, que se vuelva él mismo transformado, y no un personaje nuevo o, como me ocurre a veces, uno cada vez más parecido a mí. Aunque claro, le he puesto muchas (tal vez demasiadas) cosas de mí. El otro problema, señalado éste por mi director en un ensayo hace poco, es que se me va a farsa. Juan acomoda su cuerpo de una manera que parece frecuentemente absurda y parece que eso me jalara a convertirlo en una caricatura de Juan y a alejarlo de su versión humana. Así que estos son mis retos ahora. Ya no me preocupa gran cosa el texto. Ahora quiero que Don Juan: sea uno sólo, tenga un rango amplio de emociones y, sobre todo, que sea creíble. Veremos de a cómo nos toca. Saluditos.
Yamil

1 comentarios:

Lady Stardust dijo...

Hoy vi en un puesto de frutas que está sobre Eje 10 (el que va rumbo a la Unam) un sillón rojo. No querrán sobornar a un frutero (que vende frutas)?

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