Así es, asiduos lectores. Después de una ardua búsqueda hemos encontrado a nuestros hacedores de artículos escenográficos. Después de llegar a nuestro acuerdo con Bety, sólo queda que Yamil le entregue la tela necesaria para empezar. Luego, viene el trasto escenográfico de atrás; el cual, indicó nuestro director, debe desobedecer todas las leyes naturales, especialmente la de la gravedad, al ser un marco giratorio, sin apoyo en el suelo, que a su vez sostenga un cubo de madera que se deslice suavemente por el mismo. Finalmente el cubo debe sostener el peso (bruto) de Juan y el peso neto (y más avispado) del que escribe.
¿Quién sería el artífice de tan inconcebible prodigio? Pues al parecer será un compañero de Zohar (me preocupaba que fuera amigo y recomendado de Zo, pero como a lo mejor está en una situación igual a la nuestra, es decir, es una buena persona que tuvo la mala suerte) que, según consta en la plática gastronómica con él sostenida, entendió bien el concepto y hará magia con nuestros escasos recursos (la metalizada compañía me ha obligado a poner cara de personaje de Charles Dickens a todas las personas que les pido un presupuesto. Tanto estudiar...)
Hoy veo al posible mueblero que nos hará, finalmente, el sillón que me pesigue en mis pesadillas. ¿Creerán ustedes que Juan no lo consiguió? Parece imposible, pero así fue. Empezamos en $12,000 y ya vamos en $4,000. Cuando lleguemos a $200 y que el carpintero ponga la madera, empezamos.
Saludos
Ivan
AN NAHDAT, REVISTA
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Presentaremos la Revista An Nahdat el martes 16. Gina y yo somos editores,
pero es la suma del esfuerzo de todo Al Fannán, encabezado por Nabih. ¡Y
viene a...
Hace 4 horas

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