sábado 31 de octubre de 2009

Costos artísticos

Etienne me preguntó que cómo iba a estar de la obra que hoy estreno en las islas de CU, y se sorprendió mucho cuando le dije: "costo para la escuela del vestuario: 0 pesos, o centavos. Costo para la escuela de la escenografía: 0 pesos, 0 centavos. Costo de la utilería para la escuela: 0 pesos, 0 centavos. Que el maestro de teatro haga una puesta a la que no se le califique de pobre, sino de minimalista... no tiene precio." Y el muy gandalla, digo, incisivo del director de la teatromancia me pregunta: "Entonces ¿cómo no puedes hacer gratis la escenografía de No hay burlas?"
Ah, pues muy sencillo. Cuado yo pedí un sillón para amarrar a la abuelita y no hubo, pues dije una silla del auditorio. Al fin que "la creación de los actores convertirá dramáticamente esa silla de oficina de gobierno en el sillón-prisión de la pobre abuela" (favor de contener la risa, que esto es cosa seria).
Pero Etienne a fuerza quiere que, cual Peter Brook de petatiux, le traigan una tonelada de arena para su puesta de la tempestad, a ver si le gusta. Si no, pues que la regresen a playa tamarindos. Pues no. Recordemos que cuando el bueno de Grotowski postuló su teatro pobre, éste estaba subvencionado por el gobierno, que tenía a sus actores enclaustrados para que sólo se dedicaran a la labor teatral, que ahí estaban becados. Y le construían un escenario especial para cada puesta. ¿Teatro pobre? Entonces nosotros vamos a postular el teatro "paupérrimo".
De todas maneras vemos a la buena Bety el lunes, a ver si quiere cobrar con aplausos su labor de costurera. Al fin el artista vive del aplauso ¿no?

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