¿En qué andamos...? En aprendernos un poco el texto, que las vacaciones hacen estragos en la memoria. Decía don Enrique Ruelas que "a texto bien aprendido no hay mal actor". Osada afirmación, pero de que hay que memorizar el texto, pues hay que memorizarlo. Y hace rato (bastante) que no me aprendía un texto en verso. La vez más reciente en un cervantino entremés, en el Teatro Legaria. Y ahora recuerdo que no es tan difícil aprenderlo cuando la musicalidad está tan bien hecha, claro, por un maestro como Calderón. Y más fácil si Yamil, alias el "verdugo del verso", corta y corta mis parlamentos. A poco sólo he de entregar la carta, como aprendiz de los teatro de antaño.
Andamos en eso de arreglar los problemas propios del papel. En mi caso repetir varias veces "tigre fregatriz de Hircania". Bueno el trabalenguas, ¿no? Espero el repetable no reciba el dia del estreno un torcido "tigle frenatiz de Hircarnia". Pero el esfuerzo se hace.
Andamos de ensayo, ahora de miércoles. Le había olvidado, pero como ya ando por la Del Valle, voy a comer con gusto con estos pelafustanes de teatromancia. Buena comida y buena compañía. Nos encaminamos (Juan, Yamil, Etienne y yo) al ensayo con sendas botelas de vino (bueno, no del de batalla) y dejamos de lado la lectura para adentrarnos en la plática de esas cosas profundas que uno sólo revela en la charla con personas que se valora y con quienes se siente como en familia (sin olvidar que con la familia se pelea a veces, se harta uno de ella... pero siempre se le necesita). Harto buen ensayo sin texto, porque recordamos por qué queríamos trabajar juntos en un principio.
Nos andamos mojando, saliendo del ensayo del jueves, donde estuvimos esperando a Juan y a Zohar, quienes al parecer olvidaron que el jueves también se ensaya.
También andamos en bodas de amigos de infancia. Y entre esas alegres conversaciones vienen las preguntas del estimado tío de mi amigo: ¿y para cuándo nos invitas a verte al teatro? Hago cuentas de que en la pasada fiesta de cumpleaños de David (en abril) les comenté que trabajábamos en esto de No hay burlas. Esto se está alargando, pero todavía hay esperanza de que saldrá bien. E invitaremos a toda esta buena gente que hoy comparte el pan con nosotros.
Andamos escribiendo entradas al blog a las 11 de la noche. Andamos esperando el ensayo de mañana, donde hay buenas posibilidades de que mañana podamos volver a estar todos juntos. Andamos arando, dijo la mosca. Andábamos pelando plátanos, unos pelábamos, otros tragábanos. Señal que andamos, Sancho amigo.
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