viernes 24 de julio de 2009

No sé qué escribir. El director afirma que este blog provocará que las multitudes se agolpen afuera de los teatros en donde nos presentemos, porque habrá generado una red tumultuosa de contactos y de lectores asiduos que, cuando al fin estrenemos, estarán ansiosos de vernos en escena. Yo digo que sólo debe escribirse cuando se tiene algo qué decir. Lo demás, es verborrea cibernética; palabras rellenando el mundo de más contenidos fugaces. ¿En serio alguien está atento a todo esto además de Yamil e Iván? El teatro tiene sus altibajos como todo proceso creativo y ahora estamos en una suerte de pausa dramática. Las vacaciones acentuaron el bache y los ensayos apenas empiezan a regularizarse. La actividad ha sido menos intensa y entramos en la etapa decisiva de intentar que la recta final de nuestro proceso de montaje tenga los arrestos suficientes para no naufragar. ¿Llegaremos a puerto?

4 comentarios:

  1. Desde luego que llegaremos a puerto, mi decimonónico amigo.
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  2. A mí tampoco me gusta escribir cuando no tengo nada qué decir, pero decir que no se tiene qué decir ya es decir algo, o eso dicen :-)
    Blanca
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