viernes 31 de julio de 2009

El tempo de la suspicacia es lento

Buen ensayo el del pasado sábado. El director proporcionó notas muy claras, muy precisas, muy atinadas, sobre todo, porque sus especificaciones resultan funcionales, es decir, me dieron luz para el ritmo, para el matiz, para el tono, para el ritmo, como cuando atinadamente me dijo: "creo que el tempo de la suspicacia es lento", pues sí, en efecto, reclamarle a una criada con toda la suspicacia del mundo por qué me trae tal o cual prueba de amor requiere lentitud. Cuando me dan indicaciones que resuenan en una mejor factura del texto, me siento muy cómoda en los ensayos. El sábado fue un día de clara comunicación entre el director y yo; claridad que espero también hayan percibido el resto de mis compañeros a quienes, creo, también el director proporcionó indicaciones muy claras y concretas. Pasamos escenas de la tercera jornada, ya va tomando forma el “inicio del fin”, se acerca el desenlace. Beatriz se está transformando: un “suceso” la perfila de modo distinto al de las dos jornadas anteriores, estará interesante lograr “eso” que le está pasando sin perder la esencia de lo que ya hemos construido. Hay una escena deliciosa donde nos peleamos las dos hermanas… en serio disfrutable desde acá, ojalá que quienes la vean como espectadores la disfruten tanto como yo disfruto que se burlen de “mi Beatriz”, así como me deleita que “mi Beatriz” se pueda mofar de Leonor. A trabajaaaarrrr... que esto tiene que salir a la luz ya!!!!

1 comentarios:

  1. me da gusto q las cosas vayan tan bien. ya kiero verte en escena!
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